Segovia · España

Acueducto de Segovia

Guía práctica del acueducto romano de Segovia: cuánto tiempo darle, a qué hora llegar antes que los buses de Madrid, dónde tomar las mejores fotos, qué mirar en las piedras y qué trampas evitar.

Nuestro veredicto

Vale cada minuto, pero no es un museo: es una obra romana en medio de la ciudad. Camínalo a lo largo y sube al Postigo, no te quedes solo en la foto del Azoguejo.

4 min de lectura · Visitado en mayo de 2026 · Información revisada 9 de mayo de 2026

Los dos pisos de arcos del acueducto sobre la Plaza del Azoguejo

El acueducto de Segovia es uno de los acueductos romanos mejor conservados del mundo y el símbolo de la ciudad, que lo lleva en su escudo. Traía agua desde los manantiales del río Frío, en la sierra de Guadarrama, a unos 17 kilómetros. En la Plaza del Azoguejo se ve su tramo más alto: unos 167 arcos y más de 800 metros a la vista, sin una gota de argamasa.

Nuestra experiencia

Fue la primera parada de nuestro tour de Segovia y Toledo. El bus salió de Madrid a las 7:30 y a las 8:30 de un domingo estábamos bajo los arcos, con 45 minutos para recorrerlo antes de subir con el guía hacia la catedral. Escogimos esa salida justamente para llegar antes que los buses de media mañana.

Nuestras notas eran claras: no quedarse en la foto de postal. Caminarlo, ver cómo los arcos crecen a medida que el terreno baja y mirar desde arriba en el Postigo.

Un poco de historia

Nadie sabe quién lo construyó. En 1992 el epigrafista Géza Alföldy leyó la inscripción perdida a partir de los agujeros de las letras de bronce, y resultó ser un aviso de restauración en época de Trajano (98–117), pagada por dos magistrados de Segovia. Estudios de 2016 sugieren que la obra original pudo terminarse después del año 112.

En 1072, durante un asedio del rey taifa de Toledo, cayeron 36 arcos. Durante cuatro siglos se taparon con madera, hasta que entre 1484 y 1489 el prior Pedro de Mesa los reconstruyó en piedra con el apoyo de Isabel la Católica. El acueducto llevó agua hasta 1973. En el siglo XX el humo de los carros empezó a dañar el granito, y por eso hoy la plaza es peatonal.

La leyenda local dice que lo hizo el diablo en una noche, a cambio del alma de una aguadora, y que el gallo cantó antes de la última piedra. Por eso todavía le dicen el Puente del Diablo.

Cómo encaja en tu día

Del acueducto se sube a pie a la catedral y al Alcázar. Mira nuestro día 15 para ver cómo cupieron Segovia y Toledo en un solo día.

Qué ver, en orden

  1. Los arcos de la Plaza del Azoguejo

    El tramo más alto, de unos 28,5 metros y dos pisos de arcos. Párate al pie del pilar central y mira hacia arriba.

  2. Los bloques sin argamasa

    Unos 24.000 bloques de granito del Guadarrama, algunos de hasta dos toneladas, sin cemento ni grapas. Los sostienen el corte de la piedra y la gravedad.

  3. Las hornacinas del pilar central

    Arriba hay dos nichos. En uno está la Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia, justo donde según la leyenda el diablo no alcanzó a poner la última piedra.

  4. La inscripción perdida

    Sobre los arcos centrales hay una línea de agujeros. Ahí iban letras de bronce; en 1992 Géza Alföldy reconstruyó el texto a partir de la posición de los agujeros.

  5. Los 36 arcos reconstruidos

    En el lado de la calle San Juan, los arcos inferiores más cercanos a la ciudad tienen otro color y otro labrado. Se derrumbaron en 1072 y los rehicieron en piedra entre 1484 y 1489.

  6. El canal de arriba

    En lo más alto corre el canal por donde pasó el agua durante casi diecinueve siglos.

  7. El Mirador del Postigo

    Sube la escalera del lado este de la plaza. Desde arriba se ve el acueducto de perfil cruzando la ciudad. Por la mañana es mejor el lado este.

Consejos que nos hubiera gustado saber

Consejos

  • Llegar a las 8:30 de un domingo, como hicimos con el tour, es adelantarse a la ola de buses de media mañana.
  • La luz buena es temprano o de 18:00 a 19:00 en mayo. A mediodía hay mucho contraste.
  • Para la foto clásica necesitas gran angular. Si no, muévete: desde la calle San Juan sale el acueducto a lo largo.
  • De noche está iluminado.

Sí, hazlo

  • Toca las piedras y camina por lo menos cien metros a lo largo de los arcos.
  • Lleva agua: el sol de la mañana en Castilla es seco.
  • Si quieres cochinillo, Mesón de Cándido está al pie del acueducto y José María en la calle Cronista Lecea.

Mejor no

  • No aceptes la "introducción gratis" de quien se te acerca con credencial en la plaza: al final te pide 10–20 € por persona.
  • No te sientes en los restaurantes de la plaza con menú plastificado en cinco idiomas, ni en los que imitan a Cándido.
  • No le des tu teléfono a un desconocido que se ofrece a tomarte la foto.
  • No compres réplicas "romanas" en la calle Cervantes; las mejores tiendas están más arriba, cerca de la catedral.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se necesita para ver el acueducto de Segovia?

Veinte minutos para verlo y tomar fotos. Cuarenta y cinco para caminarlo y subir al Mirador del Postigo.

¿Cuesta algo ver el acueducto?

No. Es gratis y está abierto siempre. Solo el centro de interpretación cobra unos 3 €.

¿Cuándo se construyó?

Entre finales del siglo I y principios del II después de Cristo. Una inscripción de restauración menciona al emperador Trajano.

¿Se puede ver Segovia en un día desde Madrid?

Sí. Nosotros la combinamos con Toledo en un tour de doce horas: Segovia por la mañana y Toledo por la tarde.

¿Hasta cuándo funcionó?

Llevó agua a las fuentes de Segovia hasta 1973.

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